Iron Maiden es una de las bandas esenciales del Heavy Metal.
Se hicieron conocidos en los años ochenta pero se han mantenidos vigentes hasta
hoy: en los últimos cinco años han tocado por el mundo para cientos de miles de
personas en las Américas, Europa y Asia, incluso pasando por destinos nunca
antes visitados por Iron Maiden (Mumbai, Bangalore, Dubai, Puerto Rico).
Pero Iron Maiden no
solo es un mar de gente que va a ver a unos viejos de pelo largo. Es un grupo
que toca muy buena música y representa el espíritu del Heavy Metal.
Sin embargo, ahora
quiero traer a su atención algo “no tan heavy” en la historia de la doncella de
hierro. Se trata de Somewhere in Time, un
disco que incorpora a la música pesada de Maiden las guitarras sintetizadas,
algunos teclados, entre otros elementos que fueron criticados en la época en la
que grabaron este disco.
Eddie en Dubai
El primer track es “Caught Somewhere in Time”.
Comienza creando expectación con las dos guitarras armonizadas y se
convierte en una galopante y épica obra. Bruce Dickinson canta bien pero en el
coro se le nota demasiado “vibrante”, a punto de desafinar. Los solos son bien ejecutados
por los guitarristas Dave Murray y Adrian Smith, pero la guitarra rítmica es a
veces opacada por el bajo de Steve Harris (un prócer del las 4 cuerdas en el
metal). En general “Caught…” es un tema enérgico y entretenido pero no es tan
memorable como “Be Quick or Be Dead”, “Fear of the Dark”, “The Trooper” y otros
clásicos acelerados de Maiden.
“Wasted Years" es una
de mis favoritas personales. El riff inicial es muy emocionante y la estrofa
está a la altura, con Bruce luciéndose. El coro dice “No pierdas tu tiempo
buscando esos años perdidos, levanta la cara y date cuenta de que estas en tus
años dorados”. Los solos son sublimes, unos de los mejores de esta banda sin
duda. Esta canción es un siete, es excelente.
“Sea of madness” tiene un riff que recuerda al álbum “The
Number of the Beast”. Harris acentúa las notas del bajo y Nicko McBrain hace un
buen trabajo en los fills durante el tema. Sin embargo, el coro no logra
interesar mucho al oyente y el interludio no es muy entretenido (Bruce canta
“madness” varias veces y se hace algo monótono)
“Heaven can Wait” es uno himno vertiginoso que incluye
secuencias y/o teclados pero muy sutiles. El oyente notará más las guitarras
sintetizadas. Yo opino que en los solos de “Heaven…” aportan bastante a que
sean originales e interesantes pero en los riffs (como en el coro o el
interludio) saturan la canción de muchos instrumentos a un volumen fuerte, lo
que normalmente me agrada en esta banda y sé que es una de sus características
de Iron Maiden pero en este coro se hace
molesto. Sin embargo, este es un problema del disco porque en vivo suena
bastante bien.
El riff que da comienzo a “The Loneliness of The Long
Distance Runner” Esta bien logrado, se nota un mejor uso de los efectos. Después
la pasada a un riff rápido y pesado, aunque brusca, logra un buen efecto en el
auditor pero recuerda demasiado a “Caught…”.
El tema del corredor está presente en lo musical y en lo lírico. Las guitarras ejecutan
su característico twin lead, rasgo característico
de Maiden, de una formas más provechosa que en las canciones anteriores del álbum
y (presionadas por la batería) logran un efecto “Trooper”. “Tengo que seguir
corriendo” canta Bruce mientras la batería cambia de 4/4 a 8/8 dando la sensación
de que el corredor empieza a cansarse. Esta es una buena canción pero le falta
un poco más de originalidad.
“Stranger in a Strange Land” es la más fome del disco. Es la
única que no me gusta. El teclado del coro es muy monótono y lo que tocan las guitarras
no es muy creativo. La letra recuerda a “Pictures of Home” de Deep Purple. El
tópico del extranjero en una tierra fría y poco amistosa no es nuevo, pero se
puede abordar de maneras más originales. Deep Purple lo logró, Iron Maiden… no
tanto.
Pero ahora la doncella me tapa la boca con “Deja Vu”, que si
bien comete el error de empezar nuevamente de la misma forma que “Caught…” y “The
Loneliness”, se desarrolla como un vertiginoso metal ochentero, de esos que dan
ganas de moshear. Un mejor uso de los
teclados, los efectos y las guitarras sintetizadas hacen de este un buen tema.
Lo malo es que la batería esta demasiado alta en la mezcla del disco (la remasterización
que tengo yo) y se extrañan los solos, pero “Deja Vu” es muy disfrutable.
La última canción, “Alexander The Great”, es la mejor del
disco. Fue la primera que escuche del álbum y me trae recuerdos de cuando tenía 14
y 15 años y estaba descubriendo a Maiden. “My
son, ask for thyself another kingdom, for that which I leave is too small for
thee” (“Hijo mío, debéis procuraros otro reino, ya que el que yo os dejo es
muy pequeño para vos”). Esta es la cita al rey Felipe de Macedonia que sirve de
introducción.
Me imagino a Alejandro
Magno viajando a conquistar Asia con esta introducción marcial en la que las guitarras
suenan impecables. Una vez más ocurre una
transición una parte fuerte pero el ritmo no se acelera tanto y el riff es el
mismo, así que el efecto es bueno. Las letras son las mejores del disco: mencionan
fechas, lugares, personajes históricos y sus viajes. El metal también da clases
de historia.
El interludio “progresivo” suena como algo que tocaría Génesis:
cambia de tono y la guitarra limpia puntea sobre el bajo y la guitarra rítmica además
de una batería interesante.
El próximo riff es notable: Es épico, es marcial, es simple
pero muy efectivo. Sobre el suceden los mejores solos del álbum. Entre tappings y hammer-ons, Murray y Smith dan cátedra de cómo tocar el Heavy Metal.
Los versos finales hablan de los últimos días de Alejandro Magno y su muerte en
Babilonia, todo esto con la voz del carismático Bruce que canta y grita como
solo él sabe hacerlo.
Somewhere in Time
no es el mejor disco de Iron Maiden pero fue el álbum en el que viraron hacia
un sonido más cercano a lo que sería “Seventh Son of a Seventh Son”, una obra
cumbre de la docella de hierro. Somewhere in Time destaca por las poderosísimas “Wasted Years”, “Caught
Somewhere in Time” y “Alexander the Great”. La primera formó parte del “Somewhere
Back in Time”, que los trajo a tierras sudamericanas donde brindaron unos de
sus mejores conciertos, con fuegos artificiales, la mascota Eddie como robot
(como en la portada del álbum), escenografía egipcia y DVD de por medio. Este
disco hay que escucharlo. Grande Maiden.
Video no oficial de "Alexander the Great"
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